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El orgullo de saber que mi tarea sirve para algo

Ana María Martinez - Biblioteca "Enrique Butty" - FIUBA

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“La satisfacción de la tarea cumplida. El haber conseguido un libro o un artículo para un docente o para un alumno y que, con ese material, ese chico haya presentado su trabajo práctico, aprobado una materia, el investigador haya terminado su trabajo. Tener la certeza y el orgullo de saber que mi tarea sirve para algo.” Con esta frase, tan simple como potente, Ana María comienza a explicarnos de qué se trata -para ella – esto de ser una bibliotecaria y, sobre todo, una estatal.


Mientras nos cuenta eso, cruza los brazos sobre su escritorio, uno como cualquier otro de los miles que pueblan el Estado. Sólo que éste escritorio en particular, posee una ubicación privilegiada, delante de unos estantes que rebalsan de libros; componiendo una imagen que parece creada específicamente para satisfacer la idea que todos creamos en nuestra mente cuando alguien dice “Biblioteca”.  “Se brindan variados servicios, hay muchos compañeros realmente involucrados en el trabajo de todos los días. No solo en la atención al público, sino en la compra de los libros, el procesamiento, la colocación en el estante, el armado de la base de datos para que la gente lo pueda consultar en línea.” Nos cuenta Ana María, como para sacarnos de esa imagen mental, y enseñarnos que el trabajo en este espacio de la FIUBA es bastante más complejo y elaborado que apilar libros en un estante.


Ubicada en plena Avenida Paseo Colón, la Facultad de Ingeniería de la UBA funciona en un edifico caro a los sentimientos del pueblo trabajador. Declarado Monumento Histórico Nacional, en sus pasillos y oficinas supo funcionar, a mediados del siglo pasado, la fundación Eva Perón; pero, nos dice Ana María, esa es sólo una parte de la historia que estas paredes guardan con tanto celo. “En este sector, que llamamos el tesoro de la biblioteca, se encuentran las tesis de los primeros ingenieros del país; que datan de fines del siglo XIX. Lo que hacemos es preservar este material para las generaciones futuras.” En ese archivo están, nada menos, que las que escribieron Luis Augusto Huergo –primer ingeniero del país - y Enrique Mosconi –ideólogo, fundador y primer presidente de YPF-, entre muchos otros.


Pero no se trata sólo de recuerdos, la historia aparece más bien como un espejo en el que mirarse de cara al futuro. “Hace muchos años que venimos trabajando para que ingresen más chicos en las carreras de ingeniería y de exactas. Es una carrera muy difícil, es sacrificada pero vale la pena y los beneficios se ven a largo plazo.” En los últimos años ha habido políticas específicas para fomentar la formación de nuevos ingenieros y esas políticas, como todas, dependen del trabajo de estatales; por eso “el orgullo de saber que la tarea sirve para algo”. 


Nuestra bibliotecaria no sólo tiene clara la importancia del Rol del Estado, también la de los trabajadores y sus organizaciones, por eso es afiliada de ATE Capital “el sindicato es nuestro respaldo porque no basta con que nuestros reclamos sean legítimos sino que se necesita el sindicato y la suma del reclamo de todos los compañeros, porque en última instancia somos todos los compañeros unidos.” Como buena estatal, Ana María tiene claro que la defensa de su trabajo es la defensa de la cosa pública, por eso brega por un Estado fuerte. Recuerda algo ofuscada cuando, allá por el 2001, una compañera le dijo que “no puede ser que se destine dinero para comprar libros cuando faltan vacunas.” Y su respuesta no tiene desperdicio, “tenemos que tener conciencia que el dinero que se invierte para libros va a hacer que el día de mañana ese ingeniero haga las vacunas. Por eso es una inversión que hace el Estado y no es un gasto.”



Ana María Martínez es una de protagonista del Estado para que todos seamos protagonistas de nuestros derechos. Desde su lugar como trabajadora, afirma con convicción que “es necesario afiliarse, porque los poderes que están afuera, la patronal tiene mucho poder y muchos recursos que nosotros individualmente no tenemos. Yo estoy afiliada a ATE porque sé que defienden los derechos de los compañeros sin segundas intenciones. Por eso, y por experiencia, te digo afíliate a ATE.”



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