04 noviembre 2026
Por la Secretaria de Género y Diversidad
Esto no
puede naturalizarse ni ser tratado como un hecho aislado. Los discursos de odio
promovidos desde el gobierno nacional y de la ciudad de Buenos Aires generan un
clima social que deshumaniza, estigmatiza y legitima acciones violentas hacia
nuestras compañeras. Lo ocurrido constituye un claro ejemplo de cómo esos
discursos pueden traducirse en acciones concretas de violencia en la sociedad.
Solo en el mes de octubre mataron a cuatro trabajadoras sexuales. Solo en el
mes de octubre siguen matando a una mujer cada 18 horas.
¿En qué
cabeza, en qué ser humano cabe la perversión de organizar una verdadera
"caza de travestis"? ¿Tan rotxs estamos como sociedad para llegar a
semejante nivel de crueldad?
El Estado,
que tiene el deber de protegernos, hoy nos violenta y nos expone. El
desmantelamiento y vaciamiento de políticas públicas fundamentales como el cupo
laboral travesti-trans, profundiza situaciones de vulnerabilidad y deja a
muchas compañeras expuestas a mayores niveles de precariedad, exclusión y
violencia.
No se
soporta más. Pareciera que buscan instalar una guerra de todxs contra todxs y,
lo que es peor, una guerra de pobres contra pobres. No aguantamos más tanto
odio ni tanta violencia.
Exigimos que
la Justicia tome cartas en el asunto de manera inmediata, investigando e
identificando a quienes perpetraron materialmente estos ataques, así como a
quienes, desde las redes sociales u otros espacios, viralizan estos actos de
odio.
También
hacemos un llamado a la reflexión a nuestra clase, a todes nos deberían
conmover e indignar estas acciones. De este gobierno no esperamos nada, pero sí
tenemos la vara muy alta sobre nuestra clase trabajadora. Ninguna vida vale más
que otras, ninguna muerte violenta debería ser repudiada más que otras. Las
trabajadoras sexuales son nuestras compañeras, las vidas travestis valen! Ni
una trabajadora menos! La precariedad y la clandestinidad matan.
¡Frente a la
crueldad como política de Estado, rebelión organizada!