01 septiembre 2026
Esa publicación, difundida incluso en sitios institucionales del hospital y coordinada con voceros oficiales, repite la misma metodología de febrero: se comunica una sanción por los medios antes de que exista notificación formal y antes de que se respete el derecho a defensa. Norma Lezana cuenta con tutela gremial. Cualquier intento de cesantía exige un juicio de exclusión de tutela. Mientras tanto, no está despedida.
La libertad sindical no es un privilegio ni una excusa: es un derecho reconocido por la Constitución Nacional, por la Ley 23.551 de Asociaciones Sindicales y por convenios de la OIT. Incluye el derecho de las y los trabajadores a constituir organizaciones, elegir a sus representantes, defender sus condiciones de trabajo y actuar colectivamente sin temor a represalias.
Este no es un hecho aislado. Forma parte de una ofensiva revanchista contra las y los trabajadores que en 2025 sostuvieron una lucha histórica, con paros, asambleas, movilizaciones y amplio apoyo popular, y conquistaron un aumento salarial del 61%. Ese proceso fue una derrota política para quienes pretendían imponer paritarias de hambre. Por eso persiguen a quienes no transaron y sí representaron de manera independiente y combativa a sus compañeras y compañeros.
“Mientras se ataca a referentes de APyT y de ATE, el Consejo de Administración saluda “cordialmente” a las conducciones que firmaron aumentos irrisorios. No les molestan “los gremialistas”: les molestan los sindicatos que no se callan”, explicó la junta interna en el Organismo.
Vaciamiento de salud pública
El anuncio es grave también porque busca desviar la atención de las verdaderas responsabilidades: vaciamiento de la salud pública, falta de personal, ingresos congelados, precarización, discriminación entre profesiones y desmanejo de fondos. Quienes deberían dar explicaciones son los funcionarios que deterioraron el hospital, no las y los trabajadores que lo defendieron.
ATE Capital expresa su solidaridad contundente e incondicional con Norma Lezana y con todas las compañeras y compañeros del Garrahan alcanzados por sumarios, amenazas de despido y sanciones. Un ataque a una dirigente electa es un ataque a la organización colectiva.