Repudiamos enérgicamente la represión sufrida por los jubilados y trabajadores, quienes ejercían su derecho a manifestarse pacíficamente. El fotógrafo sufrió el impacto de un cartucho de gas lacrimógeno en la cabeza y lucha por su vida en inamisible en tiempos de democracia.
El protocolo del Ministerio de Seguridad resulta violatorio de la Constitución Nacional y de los Tratados Internacionales de DDHH, que integran nuestra carta magna.