En el marco del 28 de mayo, Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres, desde una mirada transfeminista sindical y estatal es imprescindible reivindicar la salud como un derecho humano integral y una responsabilidad indelegable del Estado. Hablar de salud de las mujeres y diversidades sexuales no es solamente hablar de acceso a hospitales o medicamentos: es hablar de condiciones de vida, de trabajo, de autonomía, de tiempo para cuidar y cuidarse, de acceso real a derechos sexuales reproductivos y no reproductivos.